Tal y como estaba previsto, a las 6 de la madrugada del día 5 de octubre nuestro Hermano Mayor dirigía las preces y ordenaba que se procediera con el Traslado y Rosario de la Aurora. Se abrieron las puertas de la Capilla y bajo su dintel, la Cruz de Guía con faroles encendidos y dos pequeños pajes con trajes de librea y dió comienzo a un cortejo de 150 hermanos con cirios divididos en cuatro tramos (Cruz de Guía, Guion Fundacional, Sine Labe y Estandarte).

Las campanas de la Capilla de la Fábrica de Tabacos comenzaron a repicar cuando a las 6,25, completamente encendida la candelería, salía el paso de palio. En el silencio de la noche, el recogimiento de todos los presentes permitía escuchar las piezas magistralmente interpretadas por el octeto Vicente Gómez Zarzuela, a la vez que se rezaba el santo rosario. Unos de los momentos realmente bellos del Traslado fue el paso por el interior de los Jardines de Luis Cernuda, que la Hdad. llevaba posponiendo los dos últimos años por motivos de fuerza mayor. Sin duda fue una estampa más, para el imborrable recuerdo en la memoria de todos.

Otro fue el paso por las murallas de los Alcázares, con las primeras luces del alba, con un cielo de un azul inenarrable, que recordaba a los atardeceres del mes de abril, a los de un Jueves Santo. A las 8 en punto, cuando las campanas horarias de los conventos sonaban en la Plaza de la Virgen de los Reyes, entraba por la Puerta de Palos de la Catedral, el paso de la Virgen de la Victoria, recibido por nuestro párroco de los Remedios y canónigo D. Francisco Ortiz Gómez, Pbro. Una vez se colocó el paso en el altar del jubileo, todos los hermanos entonaron el canto de la Salve Regina y se daba por concluido el Solemne Traslado y Rosario de la Aurora.